Cada campaña electoral trae una promesa nueva de vivienda asequible. Cada verano, el mismo dato: el alquiler sube más que la nómina.
No hay política de vivienda sin suelo público y sin plazos verificables.
Tres decisiones que sí cambiarían algo
Calendario público de suelo, límite real a la rotación turística y una ventanilla única que no obligue a pedir cita tres veces.